Masaje tailandés

Energía vital para tu cuerpo

Desarrollado por el yogui y médico Jivaka Kumar Bhaccha, el masaje tailandés o thai massage, como también se le llama, ha existido por más de 2500 años, siendo considerado un medio exclusivo de terapia, capaz de trabajar simultáneamente cuerpo y mente. A través del masaje tailandés, es probable que se vincule a prácticas como el yoga y la acupresión, que se emplea para aumentar la flexibilidad de los músculos y las articulaciones.

Qué es el masaje tailandés

A diferencia de lo que mucha gente cree, el masaje tailandés no es una terapia exclusivamente estética. Promueve la relajación del cuerpo y fortalece la energía vital.

El masaje tailandés es una de las principales terapias orientales y ofrece varios beneficios para la salud, teniendo como objetivo principal la manipulación del cuerpo, que termina comprendiendo los estiramientos que se ejecutan en las articulaciones, así como las presiones que se ejecutan en regiones estratégicas, también conocidas como líneas estratégicas.

Estos estiramientos se realizan de forma totalmente fluida. El terapeuta esta siempre atento a los límites del paciente, para que sus limitaciones físicas no se vean afectadas, evitando así el riesgo de dolor y lesiones.

La característica principal de esta técnica es que se realiza con las palmas de las manos y los pulgares. También es posible utilizar los codos y las rodillas, para que los movimientos se realicen correctamente y se consiga el resultado deseado.

Por lo general, el masaje tailandés se realiza en el suelo, con el paciente acostado. Tanto el paciente como el terapeuta deben usar ropa ligera y cómoda, para que los movimientos del masaje sean más libres.

El masaje tailandés tiene pocas contraindicaciones. Las personas que sufren de alguna inflamación, infección o complicaciones no controladas no deben realizar esta terapia. Entre las principales indicaciones se encuentran los pacientes que sufren de hipertensión arterial, asma y mujeres embarazadas.

Beneficios del masaje tailandés

El masaje tailandés se presenta como una técnica de curación corporal, y desde sus inicios hace más de 2500 años, ha estado previniendo y tratando una serie de enfermedades. Esta terapia proporciona varios beneficios, especialmente para el público indicado.

Los principales beneficios del masaje tailandés son:

  • Relajación muscular;
  • Aumento de la resistencia física;
  • Aumento de energía y disposición;
  • Mejora y control de la respiración;
  • Fortalecimiento de los músculos;
  • Reducción del estrés;
  • Mejora el estado de ánimo;
  • Prevención y tratamiento de enfermedades e inflamaciones en las articulaciones;
  • Mejora el aspecto de la piel.

Cómo hacer el masaje tailandés paso a paso

Debido a que es una técnica muy beneficiosa, además de ser utilizada por las parejas en momentos íntimos, muchas personas se preguntan cómo hacer el masaje tailandés. En primer lugar, cabe mencionar que el masaje tailandés se realiza inicialmente en los pies, ya que es la región del cuerpo que soporta todo su peso a lo largo del día.

Son movimientos suaves y toques que deben extenderse por todo el cuerpo del paciente, terminando en la cabeza. Algunos de los procedimientos son muy similares a los de estiramiento, asanas, acupresión, palpación y torsión suave. Con ello, el terapeuta que obtenga conocimientos en cualquiera de estas técnicas podrá aplicarlas, siempre que el paciente lo permita.

A continuación, verás los principales consejos sobre cómo aplicar el masaje tailandés a alguien paso a paso.

  1. El primer paso de la sesión de masaje tailandés consiste en escaldar los pies. Además de promover la higienización de los pies del paciente, usted también estará promoviendo una sensación de relajación y bienestar. Esto se debe a que, en la cultura donde se originó el masaje tailandés, los pies son considerados la región más impura del cuerpo. Además del uso de agua caliente, también se utiliza para hacer uso de sales, flores y hierbas, con el fin de mejorar aún más la técnica y hacerla más acogedora.
  2. Con el paciente acostado boca abajo, coloque el aceite en las palmas de las manos y frótelas, para dejarlas calientes.
  3. Después, comienza con uno de sus pies y masajea la región con las yemas de los dedos, haciendo movimientos ligeros y circulares, alternando con las palmas de las manos.
  4. Poco a poco, suba por el cuerpo del paciente. Dependiendo de la región, alternar las puntas de los dedos y las palmas de las manos con aplicaciones hechas con los codos y las rodillas. Independientemente de la región del cuerpo del paciente, mantenga siempre una presión ligera, preservando la misma intensidad.
  5. Finalizar en la cabeza.

El masaje tailandés no es sólo un tratamiento corporal, sino una experiencia que beneficia al alma.

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